domingo, 29 de enero de 2012

Ay! Me atracaron

Era sábado. Salí temprano de mi casa porque tenía demasiadas cosas por hacer, pensaba que el tiempo no me alcanzaría.
Hacía mucho que no tenía un sábado libre y tenía que aprovecharlo al máximo.
Sin la precaución, ni la desconfianza con las que me armo cuando camino las calles de la ciudad, subí por el puente peatonal para cruzar al otro lado y abordar la incómoda guaguita que va a la Feria. No había desayunado así que al ver la mesita llena de chucherías con las que una pareja se gana la vida, no dudé en pararme y comprar un paquete de galletas saladitas. Les pasé los 15 pesos y subí por la pasarela.

Iba muy entretenida comiendo mis galletas y pensando que no tenía suficiente dinero menudo para abordar dos conchos necesarios para llegar hasta Multicentro Churchill, por lo que decidí esperar en la parada de la OMSA la dichosa guagua.

Ahí estuve por espacio de 30 minutos aproximadamente y el minibús nada de llegar. Me desesperé.
Una vez logré vencer la pereza, decidí ir caminando hasta la Churchill y allí abordar un carro.
De camino, encontré dos policías en un motor saltamonte que después de decirme un par de piropos me invitaron a subir al motor. "una bola". Yo me negué y seguí mi camino, ellos insistieron, incluso uno se bajó del motor para que yo subiera. Después de darles las gracias, seguí y al alejarse me vocearon, que anduviera con cuidado.

No les presté mucha atención y a los pocos minutos, el chofer de un carro azul en perfecto estado, sin rótulos, dice que va Churchill, yo como voy cansada accedo a subirme, no sin antes chequear quienes van en el vehiculo. Tres mujeres en el asiento de atrás, un señor mayor y de aspecto enfermizo delante.

Me monté y desde que mis glúteos se asentaron en el asiento delantero el tipo a mi lado empieza a quejarse. "Ay, pero no era tan flaquita como se veía, joven, trate de echarse para allá...ay! me está maltratando, échese para allá".

Ya el tipo me está irritando, y el chofer sólo atina a decir: "Joven tire el brazo por detrás del asiento", yo pendejamente lo hago, con tal de llegar a la Churchill, pero nada, la incomodidad seguía, el tipo ya está pegado de mi, por lo que inmediatamente coloco mi brazo en la posición anterior.
El tipo sigue quejándose, por lo que le digo al chofer que me deje, no estaba dispuesta a continuar el trayecto. Y así lo hizo, parqueó a la derecha y guayando las gomas rápidamente se alejó.
Al alejarse el vehículo,tuve una extraña sensación, e instintivamente comencé a buscarme en la cartera, y efectivamente, mis dudas resultaron ciertas, pendejamente me habían cartereado, atracado, burlado, o como usted prefiera llamarle. Me sacaron el monedero con todo mis documentos personales, tarjetas y 500 pesos.
Y así fue como aquel sábado se me estropeó, mis planes se echaron a perder y me quedé con la rabia y la impotencia a cuestas.
Y es que sencillamente la delincuencia se apoderó de las calles de esta hermosa pero corrompida ciudad.

lunes, 28 de noviembre de 2011

El poder del silencio

Es un arma de doble filo. Intriga para quien busca insistentemente una respuesta, es paz para quien el ruido le ha robado la tranquilidad.
El silencio es prescindir de palabras cuando se ha dicho todo con el corazón y con la mirada.
Si bien todos en un momento determinado precisamos de un espacio y un lugar donde reencontrarnos con nosotros mismos, lejos del mundanal ruido, no menos cierto es que hay espacios que tienen que ser llenados con palabras que deben ser dichas, que no pueden guardarse, ya que podrían otorgar la razón a quien acusa o generar intriga en quien quiere perjudicarnos.
El silencio es bueno y malo a la vez, es condenatorio y liberador en si mismo. Por eso hay que saber utilizarlo en la dosis justa, entender que no todo lo que se piensa se dice, pero que sabiendo que muchos de esas ideas y pensamientos deben hallar voces que lo dejen salir.
Yo conozco el silencio y no le temo. El me ha acompañado a lo largo de mi existencia y aunque a veces me ha hecho daño callar lo que no debería, lo prefiero frente al ruido y al murmullo escandaloso.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Déjalo que fluya


El ser humano tiene una tendencia generalizada, una necesidad de controlarlo todo. Desde el tiempo del reloj, el botón de la emisora, el canal de televisión hasta el ritmo de sus relaciones personales.
Cuando la situación se sale de nuestras manos se siente una impotencia capaz de desbordar los sentidos. Quisieras amarrar el objeto, persona o situación y volver a someterlo a tu vida pero inconscientemente te estás amarrando a ti mismo y sin quererlo te conviertes en prisionero.
Lo peor es que la llave que abre el candadito que controla tu vida se perdió. Quizás la encontró esa persona o situación a quien le diste las riendas cuando en vano, intentaste controlarle.
Lo mejor es dejar las cosas fluir a su ritmo natural. Lo que tenga que pasar, pasará. Lo que tenga que llegar, llegará. Sin prisas, sin presiones, así sin más.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Mapa


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Milly Quezada Ft. Juan Luis Guerra-Toma Mi Vida (Video Oficial)

lunes, 27 de junio de 2011

Para reir un chin



Comparto estas imágenes que grabó mi hermana un día cherchando en su casa de Aracena. Hago la aclaración que no había tomado nada, todo fue en el pleno uso de mis facultades físicas y mentales. Simplemente estaba contenta. jejej

¡Cómo pasa el tiempo!


Parece que fue ayer cuando llegué a este país, con mi maleta cargada de ilusiones. Con ganas de pasar un tiempo de aprendizaje, y emprender una aventura a la que tanto temía quizás por enfrentarme a lo desconocido.

Han transcurrido casi cuatro años desde aquel día de octubre de 2007, y al pasar revista puedo decir que el balance ha sido positivo en sentido general. Se han logrado objetivos aunque se han destrozado ilusiones, ha habido risas aunque también lágrimas de vez en cuando.

He aprendido a valorar muchas cosas, entre ellas a mi familia, porque cuanto más lejos estás te das cuenta de lo mucho que significan, de lo hermoso que es poder contar con ellos siempre, sin condiciones, ni horas, ni distancia.

Quiero más a mi país, porque pese a sus carencias y debilidades, es una tierra cálida llena de alegría, de optimismo, de ilusiones, que contrastan con la frialdad e indiferencia que caracterizan este continente.

Siento que soy más fuerte, he aprendido mucho y espero que Dios continúe trazando mi camino como hasta ahora.

viernes, 17 de junio de 2011

Becaria





Otra vez las lágrimas. Pero esta vez no ha sido por ningún desengaño amoroso, sino por la despedida de mis compañeros de Andalucía Directo, donde estuve realizando mis prácticas formativas.

Debo decir que es uno de los lugares donde me he sentido más a gusto trabajando, pese a no percibir ningún salario.

Desde el primer momento me sentí integrada en el equipo y me mantuve aprendiendo de la experiencia y profesionalidad de sus miembros durante estos últimos tres meses.
Aproveché el tiempo al máximo y fui descubriendo el maravilloso mundo de la producción televisiva.

En cierto modo, tenía ganas de terminar y no tener que soportar las altas temperaturas que se registran en Sevilla para esta época y más en horas de la tarde para desplazarme hasta Canal Sur. Pero hoy, al ver que era mi último día no pude evitar sentir la nostalgia por mi partida.


Hubo pasteles, fotos, abrazos, buenos deseos y lágrimas, por mi parte. Y es que cuando llegan estos momentos no me salen las palabras, la vista se me nubla e inevitablemente lloro. No sé porque soy tan sensible, pero bueno así soy yo.
Ahora toca tirar pa´lante, el mundo laboral aguarda!

viernes, 3 de junio de 2011

Valora tu familia


Valora tu familia. Tenla como tu más grande tesoro.
Son los únicos que están ahí cuando los demás se han ido. Son quienes te dan el cariño más sincero y puro, quienes en verdad te aman.

Tu punto de apoyo, el lugar donde debes mirar cuando te falten fuerzas para continuar, pero además con quienes debes compartir tus más grandes alegrías, pues ellos, sinceramente se regocijan con tus éxitos y celebran tu felicidad.

Sé agradecido, tienes un joya de incalculable valor.

Mis libros preferidos

  • 11 Minutos, Paulo Coelho
  • El Oro y la Paz, Juan Bosch
  • El Perfume, Patrick Suskind
  • Paula, Isabel Allende