viernes, 3 de agosto de 2018

El secuestro de la palabra

Al agotar su primer periodo gubernamental y asediado por fuertes cuestionamientos de la prensa, el ex presidente Leonel Fernández y ex profesor de periodismo en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) se dio cuenta de que para regresar al poder y mantenerse en el sin mayores contratiempos, era necesario convertir a los periodistas en socios y aliados del Gobierno, y así lo hizo. Aprovechando los pésimos salarios y condiciones laborales de los periódicos, televisoras y emisoras, creó una Red de Comunicadores afectos en todo el país que sirvieran a su proyecto presidencial desde el seno de los distintos medios de comunicación, de manera que muchos de los que antes impulsaban minuciosas investigaciones y cuestionaban el uso de los recursos públicos, pasaron a soslayar cualquier cuestionamiento y se acomodaron a la línea oficialista. Desde entonces, ese ha sido el proceder de todos los gobiernos que le han sucedido, y ya es raro que un periodista en ejercicio no figure en la nómina de una institución pública, tenga una asesoría o sea beneficiado con contratos publicitarios en blogs y programas radiales que en muchos casos, ni existen. Aunque afortunadamente superamos los tiempos de las desapariciones y asesinatos de periodistas contestarios, en la actualidad, se ha matado la verdad a fuerza de papeletas y la población se sirve de informaciones falseadas y acomodadas a los intereses políticos y empresariales de unos pocos. Mientras esto ocurre, crece el hambre, la injusticia, la desigualdad social, la delincuencia y la degradación social de un país como la República Dominicana, que se encamina a un derrotero incierto. Lamentable.

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Mis libros preferidos

  • 11 Minutos, Paulo Coelho
  • El Oro y la Paz, Juan Bosch
  • El Perfume, Patrick Suskind
  • Paula, Isabel Allende